Cerro Matoso y sus comunidades, ejemplo nacional del diálogo que transforma el Alto San Jorge

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El presidente Ricardo Gaviria dijo que en 2018 cumplimos cinco años de haber implementado nuestra dinámica de diálogo social con las comunidades vecinas a nuestra operación.

Esta relación sólida que hemos ido construyendo paso a paso, nos ha permitido cumplir seis años sin incidentes con la población vecina, lo que es un hito para la industria. Convivimos cada vez más unidos con 14 comunidades del Área de Influencia, integradas por siete Cabildos Indígenas, seis Juntas de Acción Comunal y un Consejo Comunitario de Comunidades Negras, en las cuales Cerro Matoso es reconocida como una organización aliada de la región, que no ha fallado a sus compromisos”, señaló el directivo.

Durante esta presentación, la compañía entregó 13 becas de educación
superior a jóvenes de las comunidades del área de influencia
, muestra del
compromiso de Cerro Matoso con la educación del Alto San Jorge. También, los niños y jóvenes de Boca de Uré que han participado en el fortalecimiento cultural impulsado por la empresa, llevaron a cabo la puesta en escena “Cuerpos y Memorias en diálogo”.

Solidez de Cerro Matoso

La producción de 2018 fue de 43.055 toneladas de níquel contenido en ferroníquel, 7% más que en el año 2017, resultado que además se benefició del precio del níquel que aumentó 20% con respecto a la vigencia pasada. Cerro Matoso exporta su producción a China, Holanda, Japón y Corea del Sur.

Estos indicadores precisan que las regalías pagadas al Estado colombiano ascendieron a $138 mil millones de pesos, 64% más que en 2017 y que el Impuesto de Renta Corriente sumó por encima de $168 mil millones de pesos. En resumen, los ingresos totales fueron de COP $1’6 billones, esto es 28% más que el último año, lo que supone mayores beneficios para Colombia, la región, los trabajadores, los accionistas y la industria minera.

Dentro del reporte se destaca que durante la vigencia evaluada se efectuaron compras por encima de $475 mil millones de pesos. “Con nuestros proveedores, en 2018 reactivamos una política de aprovisionamiento local, en la que damos prelación a las compras en la región, lo que además de generar empleo y crecimiento en la zona, nos ofrece garantías de tener a mano los bienes y servicios que necesitamos para la operación”, agregó el señor Gaviria.

El compromiso social efectivo

La inversión social en el Alto San Jorge fue de $4.299 millones de pesos, lo que contribuyó de manera notable al mejoramiento de la calidad de vida de los habitantes y a generar una estrategia basada en lograr la sostenibilidad que requiere la región para su desarrollo y crecimiento en diferentes áreas productivas.

El inicio de la construcción de la Fase II del SENA de Alto San Jorge, las 170 familias que recibieron su vivienda nueva o mejorada, la red de acueductos rurales, las donaciones de escenarios deportivos y terrenos para la construcción del Centro de Integración Ciudadana y el colegio de Pueblo Flecha, el notable programa de Becas de acceso a la educación superior para los jóvenes provenientes de comunidades vecinas, los programas para laprimera infancia, el acompañamiento a los futuros bachilleres, la inclusión femenina en proyectos productivos, son, entre otras, ejecuciones sociales que están cambiando la vida en la región.

Eficiencia ambiental

La compensación es de diez árboles sembrados por cada uno talado. En total son 945 hectáreas de áreas restauradas y protegidas. En los últimos tres años, se han sembrado 180.000 árboles de diferentes especies nativas en 200 hectáreas destinadas a potreros en los alrededores de nuestra operación. Hay un cuidado especial de la fauna, se tiene reportada la existencia en la zona de 50 especies sensibles que conviven en bosques frescos, naturales y adecuados para su supervivencia.

La compañía ha involucrado directamente a personas de las comunidades en los procesos de garantía ambiental. Se cuenta con más de 30 veedores que contribuyen con el monitoreo del agua, el aire y la fauna. Hay 164 estudiantes vinculados al proyecto PRAE y 154 ciudadanos que participan en el PROCEDA y a través de grupos dinamizadores, se contribuyó al fortalecimiento de los viveros.

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