En Buenaventura no se llega a ningún acuerdo, el paro cívico continúa

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Miles de bonaverenses marcharon este domingo, en el sexto día del paro cívico, para seguir rechazando el olvido en el que los tiene en Gobierno Nacional.

“El pueblo no se rinde carajo” fue el lema con el que los ciudadanos salieron a las calles para exigir mejoras de infraestructura y celeridad en las obras para garantizar agua potable y salud a la población y, además, rechazar los actos de violencia que se han presentado en el puerto del Pacífico.

Según informa el diario El País de Cali, la manifestación de este 21 de mayo se adelantó sin contratiempos.

Los promotores del paro han sido claros en rechazar cualquier acto de violencia, pero también denuncian que los desmanes fueron una reacción “al ataque y provocación del Esmad”. Ellos aseguran que la fuerza pública quiso dispersarlos con gases lacrimógenos y la gente reaccionó con furia, entre otras cosas, porque en el punto de concentración había niños.

Sin embargo, durante el paro cívico se han presentado jornadas violentas y saqueos en locales comerciales y cajeros electrónicos. Uno de los almacenes más afectados por los saqueos fue La 14, que según fotos publicadas por El País quedó completamente destruido.

La comunidad espera que una nueva comisión del Gobierno Nacional llegue a Buenaventura para adelantar la negación que está prevista para este lunes.

«Se tomó la decisión de que el Gobierno reasume el diálogo con la comunidad de Buenaventura (representada por los congresistas Hernán Sinisterra Valencia y Edinson Delgado Ruiz), un diálogo que tiene que ser franco y abierto sobre los puntos que ha planteado el comité del paro. Igualmente se van a discutir otros puntos adicionales como la ley de contraprestación portuaria; el desarrollo un complejo pesquero y temas de turismo», afirmó Delgado Ruiz a El País.

Por su parte, la gobernadora del Valle, Dilian Francisca Toro, se pronunció a través de Twitter: “Rechazo los actos vandálicos que nada tienen que ver con el derecho a la protesta. Hago llamado a la cordura para poder volver al diálogo”.

Lo preocupante es que mientras promotores del paro y Gobierno se sientan a dialogar, hombres armados con fusiles y pistolas, siguen aprovechando la furia de los bonaverenses para infiltrar su protesta social

 

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